Primeros Signos y Síntomas de la Diabetes

En sólo unos pocos años, la diabetes se ha convertido en una verdadera epidemia que afecta a unos 422 millones de personas en todo el mundo. En Francia, hay aproximadamente 3,5 millones de diabéticos, es decir, cerca del 5,3% de la población.

Esta enfermedad, con la que se aprende a vivir a lo largo de la vida, sigue siendo espantosa hoy en día. Sin embargo, un diabético bien manejado puede vivir cómodamente con su enfermedad.

Definición de la Diabetes

La diabetes es un aumento anormal del azúcar en la sangre, definido por el nivel de azúcar en la sangre. Este aumento en los niveles de glucosa en la sangre puede causar daño a varios órganos, como los ojos, riñones, nervios y vasos sanguíneos, a largo plazo.

Casi el 90% de los diabéticos viven durante años con esta enfermedad sin saberlo porque la diabetes generalmente no causa ningún síntoma durante mucho tiempo. Según la OMS, la diabetes se evoca cuando los niveles de glucosa en la sangre en ayunas son mayores o iguales a 1,26 g/l. Es aconsejable revisar esta cifra por segunda vez para tener dos lecturas de glucosa en sangre.

Diabetes mellitus

La diabetes mellitus (también conocida como diabetes) es una enfermedad crónica debido a la insuficiente producción de insulina por parte del páncreas. Esta patología provoca un aumento de la glucosa en sangre (azúcar en sangre) ya que la insulina es la hormona responsable de su regulación.

Se hará una distinción entre diabetes insulinodependiente (IDD) o diabetes tipo 1, diabetes no insulinodependiente (IDDD) o diabetes tipo 2. La primera suele aparecer abruptamente en los niños y requiere inyecciones regulares y repetidas de insulina varias veces al día. Independientemente del tipo de diabetes, la dieta debe ser vigilada de cerca.

Diabetes tipo 1

La diabetes tipo I, también conocida como diabetes insulinodependiente, afecta aproximadamente al 10% de las personas con diabetes. Durante la diabetes tipo I, las células pancreáticas son destruidas, resultando en una disminución o ausencia total de secreción de insulina.

La diabetes tipo I afecta a niños, adolescentes y adultos menores de 40 años. Cerca del 10% de los pacientes tienen diabetes tipo 1, la mitad de los cuales tiene menos de 20 años de edad. La diabetes tipo I es una enfermedad autoinmune, una patología que hace que el sistema inmunológico reaccione exageradamente contra ciertas células o tejidos del cuerpo: en el caso de la diabetes, las células del páncreas productoras de insulina son destruidas por ciertos glóbulos blancos, llamados células T.

Durante la diabetes tipo 1

El páncreas ya no es capaz de sintetizar suficiente insulina. Como resultado, la glucosa ya no es capaz de penetrar en las células, aumentando los niveles de glucosa en la sangre y causando hiperglucemia.

En la mayoría de los casos, las células beta de los islotes de Langerhans en el páncreas son destruidas por nuestros propios anticuerpos y ya no producen suficiente insulina. Una predisposición genética a la diabetes tipo 1, ciertos factores desencadenantes ambientales y un mecanismo autoinmune contribuyen a la aparición de la diabetes tipo 1.

Por otra parte, la hiperglicemia se produce cuando más del 80% de las células beta de los islotes de Langerhans han sido destruidas. Uno o más tipos de autoanticuerpos están involucrados en el proceso autoinmune de la diabetes tipo 1: los autoanticuerpos de células islote, los autoanticuerpos de insulina, los autoanticuerpos de ácido glutámico y los autoanticuerpos anti-IA2.

La monitorización de la dieta combinada con la actividad física regular es el primer consejo que el paciente debe seguir.

Los síntomas de la diabetes tipo I  ocurren abruptamente

Esto resulta en una necesidad de orinar con frecuencia, sed intensa, una sensación de hambre intensa, pérdida de peso y fatiga intensa…

Durante la diabetes tipo 1, la insulina, que ya no es producida en cantidades suficientes por el páncreas, es esencial. El tratamiento se realiza con múltiples inyecciones subcutáneas de insulina tomadas diariamente por el paciente y requiere un control regular de la glucosa en sangre para ajustar las dosis de insulina tomando una pequeña gota de sangre de la punta de un dedo.

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