Trastorno de ansiedad

Todos algunas vez nos hemos preocupado por una determinada situación mucho antes de que suceda, a esta emoción se le llama ansiedad, y aunque se trata de un fenómeno muy parecido al estrés, son por completo casos distintos.

Ya que la ansiedad se trata de un trastorno que pone en defensa anticipada al organismo, con el fin de prepararlo para una determinada situación en la que nos podamos ver expuestos o amenazados de alguna forma, mientras que el estrés aparece cuando se nos dificulta lidiar con una circunstancia.

Al estar en una situación de peligro nuestras extremidades necesitan suficiente sangre para su movilidad (el corazón palpita más rápido), la sangre necesita más oxigeno (hiperventilación), el cerebro segrega adrenalina, y se activan todas aquellas funciones defensivas que poseemos.

La ansiedad es un trastorno que puede ser pasajero e inofensivo, y que puede ocurrir en cualquier momento de nuestra vida, y consiste en la activación repentina del cuerpo ante una situación que aún no sucede, involucrando procesos cognitivos, fisiológicos y motores que responden innecesariamente a estos impulsos nerviosos, creando así una respuesta defensiva anticipada a dicha situación.

Sin embargo, existen trastornos de ansiedad que aparecen de manera persistente y que pueden llegar a ocasionarnos serios problemas de salud física y mental.

Tipos de trastorno de ansiedad

Existen varios tipos de trastornos de ansiedad, y las características que todos tienen en común es la acción defensiva anticipada que se produce en el cuerpo, generando malestar e incomodidad, llegando a ocasionar dolor de cabeza, mareos, presión en el tórax, sensación de asfixia, entre otras. Entre los tipos de trastorno de ansiedad se encuentran:

  • Agorafobia. Se trata de un trastorno que aparece cuando nos encontramos en un lugar donde se nos imposibilitan las formas de escape o donde consideramos que no podemos recibir ayuda en caso de necesitarla. Este trastorno se experimenta mediante la sensación de pánico ante una circunstancia imaginaria, lugar muy cerrado o lleno de gente. Este trastorno puede llegar a afectar en gran medida la calidad de vida de quien lo padece, llegando incluso a limitar a la persona a permanecer en casa y condenando sus relaciones interpersonales.
  • Fobias específicas. Estas se presentan como respuesta a casi cualquier cosa o circunstancia, por ejemplo la aracnofobia o fobia a las arañas, que consiste en experimentar pánico ante el arácnido, o incluso ante sólo la idea tenerlo cerca o tocarlo.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo. Cuando experimentamos este tipo de trastorno, nos encontramos en la constante preocupación por evitar situaciones o sucesos que consideramos negativos para nuestra vida, acciones como buscar siempre el equilibrio perfecto o tener pensamientos recurrentes sobre cómo evitar una enfermedad o determinado malestar, son las que nos llevan esta conclusión.
  • Trastorno de ansiedad en general. El trastorno de ansiedad se lleva a cabo por la constante preocupación por enfrentar situaciones futuras, y se presenta en forma de tensión muscular, falta de sueño, sensación de adrenalina, dolor de cabeza, irritabilidad, entre otros.

La manera más efectiva de manejarlo es entender que aún no nos encontramos en esa “situación de peligro”, para que así el cerebro envíe un mensaje al cuerpo y pueda regresar a su estado natural de equilibrio físico y emocional.

Fuente: psiqueviva.com/autoestima/

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